Tiene un sabor ligeramente picante, de agradable efecto estimulante. Desarrolla abundate clorofila.
Se puede consumir crudo en forma de ensalada, en patés vegetales, junto a queso o requesón y también en salsas.
Su sabor y sus propiedades son más intensas que las del rabanito.
Sirve para combatir digestiones pesadas. Suaviza y calma la tos seca. Ablanda las mucosidades
Sobre con semillas de rábano rojo especiales para germinar